Jason envolvió todos los vestidos, pero Emma insistió en ponerse el encantador vestido lavanda que le había encantado al principio. Pero ahora no era nada comparado con el decadente vestido blanco. Una vez terminados el peinado y el maquillaje, ella y Will partieron hacia la boda.
Will llevaba un impecable traje gris oscuro. Emma se maldijo a sí misma por babear un poco al verlo. Puede que fuera un capullo egocéntrico, pero seguía siendo el hombre más sexy que había visto jamás. Con ropa y sin