Nathaniel
—No vas a subir —dije después de leer el mensaje que exigía que Scarlett se presentara sola en la suite 1408.
Scarlett levantó la mirada hacia mí.
—Tenemos cinco minutos, Nathaniel —respondió ella—. Si esa persona sabe que encontramos el programa utilizado para sabotear los servidores, también sabe que podemos identificarla.
—Y precisamente por eso quiere encerrarte en una habitación sin testigos —repliqué mientras observaba nuevamente la fotografía donde parecía que nos besábamos—.