--
No imaginaba que Lívia se volvería aún más sexy siendo totalmente profesional. Esta mujer no debe ser real, francamente, hasta yo me estaba sintiendo intimidado por sus miradas y preguntas.
Está claro que esta empresa no está capacitada para acabar con esta crisis que Eduardo ha generado, los representantes no transmiten ninguna confianza, no tienen seguridad en sus respuestas y en todo momento sus miradas titubean. Para que Eduardo y Bruno estén dispuestos a cerrar un negocio con esta empre