Una fina y sarcástica sonrisa apareció en sus labios. “Qué considerada de tu parte”.
Yuliana no vio su expresión cuando bajó la mirada y le dijo en voz baja: “Me gustas, así que, por supuesto, sería considerada contigo”.
Gregory de repente sintió náuseas e irritación por alguna razón desconocida, por lo que no se molestó en dedicarle otra mirada antes de caminar hacia adelante.
Sintiendo que se había ido, Yuliana se sobresaltó. Entonces, el asombro fue reemplazado por una indescriptible sensa