Aunque fruncía el ceño, las palabras de Nathaniel resonaron en Eloise. No solo conocía a Naomi, sino que eran amigos cercanos. Después de todos estos años, Eloise nunca esperó que esa amistad fuera útil.
—Mamá, no te estoy engañando. Sabes lo que está en juego. Nuestros destinos están entrelazados y tenemos que trabajar juntos, ¿no crees? —preguntó Nathaniel mientras conducía.
Eloise se movió en su asiento, dejando que las sombras la envolvieran mientras suspiraba.
Nunca imaginó que llegar