Este castigo fue más severo que cualquier castigo físico para Brittany.
—Mamá… —Había llorado y suplicado, pero estaba claro por la actitud de sus padres que no había lugar para la negociación.
—Tanny… —Sydney Oakley suspiró. Quería decir algo, pero se quedó en silencio al ver la cara de su hijo al darse la vuelta. Solo podía apartar la mirada y llorar.
Brandon dejó de lado su actitud despreocupada y dijo con severidad:
—¡Es inútil que pidas ayuda a alguien ahora! ¿No fuiste valiente cu