Mientras Lily empaquetaba sus cosas, Alexander no pudo evitarlo y la abrazó por la espalda.
—¿Qué tal si voy contigo?
Aunque esta vez solo viajaba dentro del país, Alexander había estado en alerta máxima desde el secuestro de Lily en Westwood. La idea de que ella se fuera de viaje de negocios le repelía.
—¿Qué pasa si no voy en el viaje en absoluto? —Lily giró la cabeza y medio bromeó.
—¿De verdad? —La mirada de Alexander se iluminó al escuchar eso. Incluso el tono de su voz se hizo más