Arianna lo ignoró y miró el objeto que tenía en la mano.
—Te estoy diciendo esto ahora. Este artículo no es nada bueno para las mujeres. ¿Por qué lo quieres? —Nathaniel se puso de pie y se acercó a Arianna.
—Solo tienes que hacer lo que te dicen. El resto no es de tu compromiso. Ella pesó el paquete en su mano. Era diminuto, pero la cantidad debería ser suficiente.
Sonriendo, Nathaniel se paró frente a ella.
—¿Qué? ¿Soy solo una herramienta para que alcances tus objetivos?
—Deberías e