Capítulo 10: Adicto a ti.
Katya
Trataba de contenerme. Todas las emociones que estaba sintiendo estaba por hacerme perder la poca cordura que me quedaba.
—¡Ah, sí! ¡Sí! —Gemí alto cuando Franco comenzó a aumentar la rapidez de sus embestidas. Me mordí el labio en un intento de contener el placer que estaba sintiendo—Oh, mierda, qué bien lo haces...
—¿Te gusta muñeca? —Preguntó después de soltar un pequeño gruñido. Comenzó a tocar mis senos y luego a retorcer mis pezones. Sí que este sabía darme el placer que tanto gusta