Mundo ficciónIniciar sesiónCaminamos seguidas y custodiadas por los hombres de nuestro proxeneta. Subimos al ascensor y nos llevaron hasta la habitación donde nos esperaban los clientes. Sentía latir mi corazón con fuerza, tenía muchos nervios. Al llegar note que era la mejor suite del hotel, la presidencial. Era sin duda alguna un gran evento, la música se escuchaba fuerte y los gritos de varios hombres alertaron mis oídos. Tocamos la puerta y nos abrió un







