Luna tenía razón.
Además de Christian y Joshua, Fionna no tenía más amigos en Ciudad Banyan. Ya era muy tarde, Christian no estaba en Ciudad Banyan y Joshua seguía en el hospital, su condición seguía siendo desconocida...
Ella tampoco se atrevía a viajar sola en un taxi. Ya era muy tarde, ella era una chica guapa, ¿y si le pasaba algo?
A pesar de que ella no quería hacerlo, pedirle a Luna que la llevara a casa era su única opción ahora.
El motor se puso en marcha.
Fiona cruzó los brazos