Joshua no pudo evitar fruncir el ceño cuando escuchó el tono de Luna.
"Espérame", ordenó él con frialdad y enseguida colgó el teléfono.
"Joshua". Fiona le lanzó una mirada preocupada desde su lugar en la cama del hospital y dijo: "Si no puedes llegar a un acuerdo con la señorita Luna, échanos la culpa de todo a la señora Collins y a mí. No te metas en problemas con ella, ¿de acuerdo?".
Al ver lo comprensiva que era Fiona, Joshua dejó escapar un suspiro y asintió. Luego se dio la vuelta y sal