“¡Mami lo lamenta! Todo es mi culpa. No debería haberte traído de vuelta a Ciudad Banyan conmigo…”. Los llantos de Luna resonaron en el cementerio.
Observando la escuálida figura de Luna, Gwen resopló sin poder hacer nada, y se dio la vuelta para secarse las lágrimas.
Darle tan malas noticias a Luna justo apenas se despertó del coma había sido demasiado cruel.
Sin embargo… Gwen sabía que si no se lo decían, complicaría las cosas en el futuro, ya que…
Después de todo, Nigel y Nellie tampoco e