Esa noche, ella tuvo un sueño muy realista.
Soñó que Alice se había caído del Puente de la Bahía, el lugar donde ella había caído.
Antes de caer al océano, Alice miró a Luna con fiereza.
"¡Si no me dejas en paz, tú y tus hijos pueden dejar de soñar con vivir!".
Entonces, Alice presionó el botón del control remoto en su mano.
En el puente, los tres niños que corrían hacia Luna explotaron instantáneamente en pedazos.
"¡No!".
Luna se despertó del sueño con un sudor frío.
La mujer sorprendid