"¡Joshua Lynch!". Luna lo fulminó con la mirada. "¡No me hagas odiarte!".
La mano de Joshua se puso rígida.
La angustia y el resentimiento en sus ojos le hicieron detenerse, pero esta vacilación duró sólo un momento. Unos segundos después, Joshua hizo una mueca.
Él sólo quería averiguar quién era ese hacker que ayudaba a Luna todo el tiempo. No tenía intención de hacerle nada malo a ese misterioso hacker. ¿Por qué lo odiaría por eso?
Joshua pulsó el botón, pero una voz infantil sonó desde e