Joshua abrazó a Luna durante mucho, mucho tiempo.
Él estuvo a punto de quedarse dormido en la cama de ella abrazándola, pero entonces recordó que no estaba en su habitación. Después de estar acostado un buen rato, se levantó de manera temblorosa y se propuso volver a su habitación.
Luna miró sus pasos inestables y sintió que su resolución se ablandaba.
Ella respiró hondo, apoyó su peso en su hombro y salió lentamente de la habitación. La puerta de la habitación al lado de la suya seguía abie