Nigel se quedó helado cuando vio esto. Le sorprendió un poco que Denise le hiciera semejante petición.
Una fracción de segundo después, curvó los labios en una sonrisa.
[Nigel: Supongo que no eres tan tonta como pensaba].
Al principio pensó que aquella mujer, a la que su familia había lavado el cerebro para que le gustara Thomas en contra de su verdadera voluntad, no sería la herramienta más afilada del cobertizo. Por eso se sorprendió al ver que aún tenía algunos conocimientos básicos.
Deni