Yannie estaba en el hospital con Luna y Rachel en pleno proceso de consolar a Gwen cuando recibió la llamada de Thomas.
Desde el momento en que regresó al hotel, Gwen había estado sentada en silencio frente a la ventana, contemplando la vista.
Hicieran lo que hicieran Luna y Rachel, Gwen se quedaba con la mirada perdida, como si no pudiera oír ni una sola palabra de lo que decían... hasta que llegó Yannie.
Yannie la cogió de la mano y le describió pacientemente todo lo que le había ocurrido a