Mientras tanto, en el Bar Cielo Oscuro...
Thomas estaba sentado en la barra y se bebía un vaso tras otro. Su llegada fue tan brusca que el dueño no tuvo tiempo de desalojar a todos del bar.
Pronto, la gente empezó a reconocerlo. Se corrió la voz y muchos empezaron a acercarse a echar un vistazo a la superestrella que bebía en el bar. Durante un rato, el salón del primer piso se inundó de gente.
Algunos admiraban su encanto, otros tomaban fotos suyas y otros se armaban de valor y hablaban con