"No es tan sencillo". Jim sonrió con amargura cuando Luna le preguntó por el estado de Bonnie. Su rostro anguloso se suavizó en una leve desesperanza. "Hablé durante mucho tiempo anoche, y no sé si ella puede escucharme".
Jim estaba mirando a Luna, pero era como si su vista pasará por alto el cuerpo de Luna y mirara a otro lugar distante. "Ahora que lo pienso, solo le quedan cuatro días. Cuatro días...".
Él sonrió amargamente. "Si ella se despierta, al menos podré despedirme de ella. Si no..."