Jim se arrodilló como si quisiera levantar a Sean en sus brazos, pero éste le lanzó una mirada asesina. "¡Aléjate de mí! ¡Puedo caminar solo!".
Luego, él empujó a Jim con el codo e intentó levantarse.
Sin embargo, debido a que sus dos palmas estaban lesionadas, él no podía apoyarse sobre ellas, y mucho menos utilizarlas para levantarse del suelo.
Incluso después de varios intentos, él no logró levantarse.
Jim dejó escapar un suspiro e, ignorando las protestas desesperadas de Sean, lo levantó