Sean se obligó a sí mismo a mantener la calma y volvió a marcar el número.
De nuevo, nadie contestó.
Cada nota del tono de llamada se sintió como una salpicadura de queroseno en el corazón ardiente de Sean.
¿Será que algo le sucedió a Nikki?
Sean llamó al mismo número una y otra vez.
Después de una larga batalla interna, finalmente dejó escapar un suspiro y se puso de pie.
Con Bonnie en el quirófano, los doctores la salvarían aunque él no estuviera, pero Nikki...
Sean no podía dejar de pr