Luna estaba tan sorprendida que se quedó sin palabras por un buen rato.
Jim era como Joshua. Ellos tenían mucha información comercial confidencial, por eso su teléfono era el sustento de la empresa. Ellos jamás dejarían su teléfono, y mucho menos con alguien que no fuera cercano.
Luna frunció el ceño. "¿Por qué estás con mi hermano?".
Charlotte, al otro lado de la línea, solo sonrió. Ella miró a Jim, que se había desmayado y desplomado en la mesa frente a ella.
"Él me invitó a salir, por sup