Cuando Luna y Theo llegaron a la sala de Gwen, ella estaba siendo sujetada contra la cama por Luke, quien tenía la mano alrededor de su cuello.
"Luke Jones... Yo nunca te voy a perdonar...". Todo el rostro de Gwen se volvió morado, pero aún así ella estaba murmurando las mismas palabras de odio una y otra vez.
"¡Luke!". Luna irrumpió en la sala y agarró el brazo de Luke. "¡Suéltala! Ella aún no se ha recuperado de la hemorragia. ¿Estás tratando de estrangularla hasta la muerte?".
Luke entrece