Carlota Rodríguez
Volvemos a casa, yo con un bronceado espectacular, Mathias feliz y con un poco más de color, ¿mi jefe?, igual de guapo, solo que ignorándome olímpica mente.
Pensé que luego de beso había tenido un avance, me imagine logrando mi objetivo antes de volver, siendo empotrada contra alguna pared de aquella habitación por este semental, Pero no, se dedicó a trabajar, mientras yo paseaba con Mathias por el resort, no le importo mas si tenia ropa o no, solo llegaba para consentir a s