Un año y medio después
Bruno y Valentina cada día estaban más enamorados, su relación no era perfecta, ninguna lo es, pero se amaban profundamente y siempre encontraban la manera de resolver sus diferencias.
En pocos días, el pequeño James cumplía dos años y habían decidido celebrarlo en Orlando, donde pasarían unas merecidas vacaciones de una semana. El trabajo siempre mantenía ocupado a Bruno y no le dedicaba tanto tiempo a su familia como quería.
Brooke no cabía en sí de la felicidad, no