—Muy bien, necesitamos hablar —comencé. — primero, no deben meter perros de la calle…
—No estaba en la calle, Ciara —me replicó Britt. — estaba en el elevador.
—Y estaba asustado, mamita —me contestó Ethan.
—Y él nos siguió solito, queríamos esconderlo, pero olió la comida y encontró a la abuela Antonella —terció Cam.
—No importa, no perros en la casa. Los tres me miraron como si hubiera dicho la peor cosa del mundo.
—No, mamita, no puedes hacernos esto. Titán es nuestro amigo.
—Ciara, Titi, es