Capítulo 146.
El benefactor.
—Que tu odio por él no te ciegue viendo motivos en quienes no los tienen. —declaro y este solo mueve la vista por el tic pendejo que se carga cuando se enoja. —Olvida tu odio hacia Evans por hoy, concéntrate en todos, para que no se pase ninguno de los que debemos derribar. —dispongo. —Fallaste, Elyas. Eso debería ser sospechoso, porque lo tenías en bandeja de plata. —le hago ver sus fallas también. —No era mucho pedir buenos resultados, pero por lo visto te queda grande actuar c