Capítulo 121.
Narrador Omnisciente.
Horas después, cuando todos se disponen a ir a sus dormitorios. Nadie se da cuenta de la persona que evade la seguridad, se desliza en la oscuridad sin hacer un solo ruido hasta llegar al balcón que sabe a quién pertenece.
Solo el perro que reconoce su olor se pone en alerta.
Escala fácilmente, aunque no haya soportes. Pero su decisión de entrar puede más que las probabilidades. Alcanza el balcón en donde se balancea hasta poner una pierna que aferra para poder subir del