Edain fue quien la lanzó a la cama de manera brusca, ella reaccionó quejándose, pues después de ponerla en la cama, él se acercó a ella, y la besó de manera tosca y frenética, y como ella era nula en ese aspecto, no pudo seguirle el paso de tal acto.
Minutos después, él se separo de la misma manera en la que se había acercado, bruscamente:
-A partir de este momento, este es el lugar en donde vivirás, tienes que obedecer mis ordenes, no puedes salir a menos que yo lo diga – hablo un Edain extrañ