Capítulo 11: Alexander.
Seguir a Sol se había convertido en una rutina para Sasha. Él no tardó en descubrir que la chica vivía sola con su hija y que era una vecina la que cuidaba de la pequeña por las noches cuando Sol se iba al club a trabajar.
Durante las noches Sasha la seguía hasta el club, donde muchas veces pasaba horas dentro de su coche hasta que la veía salir y otras se iba a su departamento para seguir pintando.
Sasha había aceptado el hecho de que no podía pensar en nada más que no fuera Sol, entonces ella