Mi jefe se encarga de calmar a su hijo, mientras yo me levanto y camino hacia mi habitación donde me ducho pensando en si esto es una buena idea. Después de todo, estoy viviendo en la casa de mi jefe y el único hombre que me parece atractivo.
Sumado a eso, soy aceptada por su hijo y hay una propuesta de matrimonio vigente. Algo que, aún me resulta sorprendente de tener en tan poco tiempo. Abrumada, me coloco la ropa interior y salgo secando mi cabello.
— ¡S-Shantelle! — dice una voz masculina y