capítulo 43: La tranquilidad de Luna.
capítulo 43: La tranquilidad de Luna.
A las tres de la mañana, la mansión de la colina descansaba en una penumbra absoluta.
Emma, vestida con un batón de seda azul marino, caminaba en silencio por el pasillo del segundo piso. Se detuvo ante la puerta entornada de la habitación de Luna. Entró con pasos sigilosos, cuidando de no hacer crujir las tablas del suelo de madera.
La pequeña Luna dormía plácidamente en su cama, abrazada a un oso de peluche desgastado. La luz de la luna llena se filtraba