capítulo 117: La voz en el teléfono y el abismo del orgullo.
capítulo 117: La voz en el teléfono y el abismo del orgullo.
Veinte minutos después, Emma caminaba sin rumbo fijo por la acera de una pequeña plaza pública situada a tres cuadras del café. La llovizna se había convertido en un chubasco constante que le mojaba el abrigo y le pegaba los mechones de cabello al rostro.
Sostenía entre sus manos un sobre de papel estraza que Monsieur Laurent le había entregado en la trastienda: el pago proporcional de los tres días trabajados esa semana, menos el c