Nunca pensé que encontrarme encerrada por varios días en una habitación sin ver a mis amigos o ir a la escuela podría traer algo bueno, sin embargo, estas dos semanas sin salir a ningún lado fueron mucho más buenas de lo que me permito recordar. Días atrás quizás hubiese pensado que me estoy volviendo loca de remate, pero si retrocedo en el tiempo y vuelvo a la última semana vivida dentro de mi cuarto rememoro el porque de mi raciocinio.
Respiro melancólicamente deseando no tener que entrar a t