—Cómo es posible que en un año no se enteraran de nada y que tú no lo informaras —Se queda en silencio y empiezo a perder la paciencia.
—Él tiene algo que le importa, ¿No es así? —Yan gruñe —. Por eso eras su maldito lambebotas y no decías nada, siempre te manipuló porque no podías hacer nada, en el fondo sabes que ese bastardo es inteligente, pero no tanto como nosotros —dice mi mujer haciendo que quiera cogérmela ahora mismo.
—Siempre quise meterte un tiro entre ceja y ceja, pero él nunca me