La veo caminar dentro del lugar y hago lo mismo, jadeo cuando veo a una pantera como la que asesine caminar por una jaula que parece más la selva que algo diferente, la mujer se acerca a ella y con un silbido el animal se acerca a ella recibiendo la caricia que le da, no puedo creer que un animal como ese esté tan dócil, recordar que uno de esos casi me mata no me dejan verlos como algo más que asesinos.
—Ven aquí niña, necesitas conocer a mi bebé —Vacilo, pero al final lo hago.
—¿Es suya? —Asi