Intenté hacer el mayor tiempo posible para no tener que acostarme con ese asqueroso y al final lo logré, cuando llegue a la habitación roncaba como todo un cerdo, lo que es.
Dormí a su lado con un cuchillo bajo mi almohada, estaba decidida a no dejar que me tocara y si tenía que matarlo lo haría sin dudarlo, no podía permitir que me pusiera una mano encima, no solo porque sabía que Reece sería capaz de castigarme, si no por el hecho que ya sabía quién era y la sola idea de tener sus manos sobr