Augusto:
Por un momento ella parece contrariada, luego libera un bufido, eleva su mentón en forma desafiante y retadora.
—¡Lo que haga con mi dinero no es de su invonvencia! - brama. - usted me contrató para trabajar, para que le cuide a su madre. ¡Mi vida privada a usted no le importa!
Oh,estás equivocada, nena. Tu vida privada me importa, y me importa mucho.
—No te lo permitiré. No permitiré que le des el sueldo que te pago al cabrón que te golpeaba después de emborracharse.- protestó.
El