Capitulo 38: Dejarlo atras.
Ahora entiendo lo que decían sobre que los niños son una bendición que traen mucha alegría a nuestra vida, solo tenía un par de horas junto a ellos, Alek y Alexey eran mi mundo en esos momentos la roca que me mantenía atada, al igual que el cansancio y las preocupaciones que tenía en mi mente.
Con cada hora que iba pasando y el sol se ponía, rezaba que por la puerta no cruzara Leonid, no deseaba que descubriera a los dos hermosos niños que tenía junto a mí, aunque no era nada fácil para mi alim