(Iker)
La niña estaba asustada, busqué la herida de bala y no la hallé, lo cual me hizo sentir más tranquilo que nunca en mi vida entera.
No le había llegado a disparar, por gracia del destino y se salvó. Ahora estaba a salvo conmigo. La pequeña me reconoció, porque había visto a mi lobo con anterioridad, en la casa de seguridad de Jayden, cuando la saqué de allí aquella vez. Parecía que había sucedido hacía ya un millar de años.
El aullido azotó mis oídos. Reconocerlo fue peor para mí. El cami