El cariño que sentía por él no parecía irreal, tampoco un placebo, a diferencia de las veces que busqué solo sentirme cómoda. No sabía cómo sentirme con respecto a él, siendo que nuestra historia era por completo complicada.
Conducía y al mismo tiempo tenía su mano sobre mi rodilla, yo apoyé la mía también para sentir su calor.
—Gracias por este momento, son cómo vacaciones de este infierno. —sonreí, estaba realmente agradecida por su forma de divertirse a mi lado.
Me había secuestrado, robado