(Narra Iker)
Mi plan de seducir y manipular a Kat casi había sido un éxito, si ella entraba a la celda podía tomarla como rehén y luego, mi camino se hubiera allanado de una forma exitosa. Si no fuera por ese condenado lobo de cobre, ese tipo era un fastidio constante.
—No esperaba que llegarás a caer tan bajo. —dijo Zhang, burlándose de mí. —Mira que casi te ha funcionado, esa chica no tiene mucha fuerza de voluntad.
—Cállate, volverá a caer, te lo aseguro. —dije, yo haría lo necesario para sa