La reunión estaba por llegar y eso me impacientaba, quería a mi mate de vuelta.
—Iker, ya casi llega toda la manada, estamos esperándote a ti. —dijo Aylin, mirándome con preocupación. Claro que sabía que tenía miedo, había un traidor muy cerca y cuando supiera quien era, lo haría pedazos.
—Ya se. —contesté a secas, no estaba de buen humor.
Mi instinto de lobo me decía que algo más pasaba, como si mi mate estuviera en peligro o eso imaginaba. Mi sangre hervía, un presentimiento me invadía, Keira