POV DE CAMERON
Esa noche intenté seguir el consejo de Nadia. Fui a la habitación de Evangeline con la intención de demostrarme a mí mismo, a mi lobo, al universo, que el vínculo seguía ahí. Que seguía siendo fuerte.
Evangeline ya estaba en la cama, leyendo. Levantó la vista cuando entré.
—¿Puedo quedarme? —pregunté.
—Por supuesto, mi amor. Siempre —dejó el libro a un lado y levantó las cobijas.
Me metí en la cama a su lado y la atraje hacia mí, besándola con suavidad. Ella respondió con ese