Mundo de ficçãoIniciar sessão- ¡Ay, no me lo creo! Me derribaste y todavía encontraste el primer diente. ¡Esto no es justo! - me quejé, viéndolo sonreír, completamente asombrado.
- Ni siquiera estaba mirando. Ella que tomó mi dedo y se lo metió en la boca, para mostrar que le estaba saliendo la muela. De entre todos, ella me eligió a mí. ¡Esto es tan lindo! No puedo creer que dije esa palabra: "lindo".
- Lindo eres tú, derriti&







