Giovani dejó que el agua caliente de la ducha corriese por su cuerpo empapando su cabello oscuro, escurriendo la espuma del champú. Sin embargo, no disfrutaba del baño como tal, su mente estaba más centrada en otra cosa, o más bien, en otra persona.
Isabela era todo un misterio para él. Incluso Kamil, que lo consideraba una bestia a la hora de realizar las tareas con los mejores resultados, la estaba sudando gorda para saber el pasado de ella. No sabía cómo lo había hecho, pero la mujer tenía m