Me muevo despacio, aún se tiene que acostumbrar, camino con ella a la cama, sin soltarla la acuesto en ella - ¿Qué pasa Math? – deje de moverme y me recosté en su pecho – lo olvidé – toma mi cara con sus manos haciéndome verla - ¿Qué cosa? – si no te cuidas no puedo dejar de usarlos – mientras le doy un beso, estiro mi mano al cajón de la mesa de noche, al primer tacto encuentro un condón, hasta eso descuido cuando estoy con ella. La tenue luz que entra por la ventana hace que sus ojos brillen