Andrea: — Qué grosero —
Únicamente sentí sus labios en mis mejillas y me abrazó con más fuerza, pero moderada para que mis bebés no se lastimen.
Cristofer: — No te enojes y me gustan mucho estas etapas, Derin se pone sumamente consentida y le encanta que la tenga abrazada, también que habla como niña de cinco años cuando quiere algo —
Andrea: — Ja, ja, ja, el doctor me dijo que son facetas y era normal incluso si uno quiere llorar —
Cristofer: — No te he visto llorar y tampoco cuando me contó lo