Aunque el aire me faltaba cada segundo, seguí probando de sus labios, jugando con su lengua cada que la suya hacia contacto en mi boca y mordiendo cada cierto tiempo la suavidad y carnosidad de sus labios. Sus besos son demasiado, nunca antes me habían besado con tanta pasión y entrega.
De pronto me vi comparando esos besos que Lili me había dado en el pasado y que me sabían a amor del más puro y sincero, pero, a diferencia de Lili, Emma sí ha sido capaz de despertar pasión, ternura y locura en